Continúa 5 . Tú me enseñas a volar


Voy a contarles brevemente 5 señales que recibí de Dios y que alegraron mi corazón. Muchas personas ateas o agnósticas atribuirán esto a la casualidad. Para mí fueron muy importantes pues como les he contado antes la mitad de mi vida como baterista he tenido problemas económicos y siempre estas sutiles señales me han dado para saber que estaba en el camino correcto ya sea para tener un bienestar económico en el futuro (pues lamentablemente necesitamos algo de dinero para vivir) o para cumplir con mi tarea y seguir cargando mi cruz.

. En el verano de 1991 mi familia alquiló una casa por un mes en un balneario con una pequeña población de 4.000 habitantes. Un día mi padre me avisa que en la casa de enfrente un muchacho había bajado una batería viniendo de un show. Yo cruzé y luego de presentarnos me dijo que tenía otra batería guardada y que me la prestaba. Yo la llevé a la casa que alquilábamos y tocaba 1 hora por día con mantas encima de los tambores pues estábamos de vacaciones y no quería molestar. Incluso armamos las 2 baterías juntas en un hotel y fuímos a algunas fiestas juntos. Parece algo casual pero mis padres justo fueron a alquilar una casa en “un pueblo con mar” donde sólo había 5 bateristas y uno sólo con 2 baterías para compartir.

. En el verano de 1999 mis padres decidieron alquilar un apartamento para pasar una semana en familia en un balneario grande con muchos turistas. Luego de leer docenas de avisos en el diario se decidieron para alquilar uno. Luego me invitaron a pasar unos días en él. Yo era soltero en ese momento. El apartamento era muy sencillo pero muy lindo decorado y al entrar sentí una sensación muy placentera. Me gustaba la energía de ese lugar y pensé que sólo era porque iba a pasar 3 días cerca del mar. Transcurrió todo un año y mis padres volvieron a alquilar el mismo apartamento y fué cuando recién me enteré que el dueño es un famoso baterista uruguayo con el cual nos hicimos buenos colegas mucho tiempo después.

. Luego del Bateröz Drumfest 2005 a finales de octubre de ese año me encontraba (oh que raro) con algunas deudas pues a pesar de que había recaudado un montón de dinero en publicidad, luego de pagar los cachets de los músicos y otros gastos como filmación, sonido, viáticos, obsequiar muchos libros y dvds y esto sumado con algunas obligaciones personales con mi odontólogo y el carpintero en casa; quedé con un déficit de mil dólares que en Uruguay es mucho dinero. Pensaba y pensaba como hacer pues quería cumplir con todo. Esa noche me acosté y puse el despertador a las 7 AM. Un minuto antes de sonar el reloj soñe que venía un ómnibus vacío y yo estaba en la parada del bus. El ómnibus se detenía sólo y tenía el número 427 en su cartel. En ese momento me desperté. Lo dudé muchas horas pero al final decidí jugarle esa misma tarde a la lotería con todo el dinero que tenía en mi poder, aproximadamente el valor de una clase de batería U$s 20. Salió ese número “a la cabeza” de la lista y saqué cerca de 1.300 dólares que es mucho acá. Justo ahora acaba de pasar una camioneta con su matrícula 1472 por mi ventana. Mismos números que el 427 del ómnibus. Hoy 15 de Noviembre de 2010 a las 6:56 AM. Es muy temprano y estoy corrigiendo mi testimonio para terminarlo hoy. Entonces decido contarles esto. Esta semana voy a dibujar mis pentagramas a mano e imprimir mis libros para compartirlos en Las Vegas Drumcamp 2010. Espero que así sea.

 . En el verano del 2007 estaba yo caminado por la pequeña playa de mi pueblo. Las personas estaban a 200 metros y yo estaba completamente sólo frente a una pequeña represa o muro que produce un leve salto del agua del río. Ahí entre la paz de los árboles, la brisa, las aves y el borboteo del agua, estaba yo pensando como muchas veces, de que iba a vivir, como iba a llevar el pan a mi hogar. Y me lo preguntaba una y otra vez y le preguntaba a Dios y sentí que Él me iba a dar una señal. En ese momento me doy vuelta y la única persona en 200 metros a la redonda es un niño de 4 años que tal vez se les había adelantado a sus padres y viene hacia mi. Es mi alumno más pequeño de batería. Le pregunto: ¿ Hola que estas haciendo ? Vengo a ver la cascada con mis padres ! Me responde.

. Un juego que me quedó gravado de mi juventud es mirar las matrículas de los autos y dice que cuando terminan en un número repetido (00, 11, 22, 33 …) eso tiene diferentes significados para el amor y la amistad entre 2 jóvenes. Obviamente es un juego infantil. Pero a veces cuando vengo aburrido por la calle lo relaciono con cosas que pienso en ese momento. Un día hace como 5 años, se me ocurrió o deduje por algun número que ví en la realidad, que el 53 iba a significar de aquí en más “viaje”. No se porque pero iba agregando algunos números a esta lista caprichosa de números dobles y ahora se había sumado el 53 hace unos 5 años y sería de ahora en más “viaje”. Pueden ustedes creer que yo nunca he tocado la batería fuera de mi país y cuando recibo la invitación para Las Vegas Drumcamp el primer número que aparece en la hoja relacionada con la dirección en el encabezado de la carta es el 53 ? Incluso muchas veces vuelve a aparecer en los tamaños de archivos de computadora cuando me envían algo relacionado con este Drumcamp.
Otros números se me aparecen repetidas veces en mi camino. Pienso que no siempre yo los atraigo. Pienso que no siempre depende esto de mí. Por ejemplo la dirección de mi grupo de Facebook termina en 247 (mismas cifras que el 427 del ómnibus), mi página de Facebook termina en 27, mi mail Yahoo en 53, mi carnet de AGADU (Registro de Artistas) en 777, en la revista española “Batería Total” publicaron un artículo de mis libros en el Nº 77 con mi baterista preferido “Terry Bozzio” en la tapa. La escuela de música donde dicté clases en esa ciudad que estuve 1 año está en el número ..57. Mi perfil de Facebook termina en 57. Mi documento termina en 57. Mi módem inhalámbrico termina en 57. Y cientos de ejemplos numéricos más como con el 41 y el 28 en estos pasados 20 años. Es la primera vez que lo comento en público pues no toda la gente le gusta creer en estas cosas.

. Mi participación en Las Vegas Drum Camp 2010 es una demostración del poder de Jesús. Se fué dando de esta manera. Luego de 24 años de baterista, 18 años de profesor, 4 libros, 17 orquestas, 4 festivales y un premio del MEC (Ministerio de Educación y Cultura de Uruguay);  dejé de tocar por 15 meses la batería. Nunca había tocado fuera de Uruguay. Me entero y me comunico con el evento por internet. Algunas personas me conocen por haber subido mis 3 libros a mi blog para imprimirlos gratuitamente.
En el momento de la invitación no estaba tocando hacía 15 meses. Había vendido mis 2 baterías para “irla llevando”. Estoy trabajando 10 hs. por día en mi quiosco de golosinas. Me construyo una batería muda para practicar allí sin emitir sonidos. Vendo 4 platillos grandes para los gastos de la visa, traslado a Montevideo y ahorrar dinero para el viaje. No me dan la visa. Escribo cartas, emails y llamadas telefónicas a muchas personas: el presidente del país, un ex presidente, el embajador, dos ministros, un diputado de mi ciudad, una organización de ayuda y al obispado de Montevideo. Todo eso entre el 20 de octubre y el 16 de noviembre.
Los días pasaban y yo aferrado a mi Fé. Mientras tanto durante 2 semanas escribí este libro sin saber con certeza si podría viajar. Hasta que al final luego de 33 días de sufrimiento sicológico y faltando 7 días para el comienzo de “Las Vegas el Drum Camp 2010”  me otorgan un pasaporte oficial el cual me permite viajar a compartir con mis amigos.

Es un placer poder honrar a Jesús a través de mi testimonio y mis tambores.


Libro "Tú me enseñas a volar" del Baterista Tito Faraut García.
Publicado en el año 2010. Registrado en A.G.A.D.U. Montevideo.
Bateröz by Roberto "Tito" Faraut García. Baterista, Profesor, Autor, Clinician.

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