6 . Caballos Blancos

Nadie puede negar que durante el siglo 20 se han perdido un montón de valores humanos. Que cada vez las relaciones entre los Hombres pierde calidad, calidez y se aleja del Amor que nos enseño Jesús cuando murió por nosotros en la Cruz.

No solamente se han perdido los valores cristianos de la persona que “realiza la acción” (dar) sino que también se han perdido los valores de la persona que “recibe el trato”.

Ya no nos sorprende tanto que la gente no se salude amablemente ni se relacione correctamente en la familia, entre amigos, en la escuela, en la calle, en un comercio, en una oficina. Ya casi nos acostumbramos a pasar por al lado de los mendigos y seguir de largo. Ya es moneda corriente el informe de los robos y asesinatos que nos muestra el informativo en la TV. Vemos un accidente de tránsito y seguimos como si nada camino al trabajo. Ya no nos afecta tanto ver los cientos de víctimas que causó una catástrofe al otro lado del Mundo.

Nuestras obligaciones, la computadora, la televisión y los teléfonos nos quitan tiempo para estar con nuestros niños. Me refiero al tiempo de calidad humana y cristiana. No alcanza con estar simplemente presentes de cuerpo y estar ausentes de corazón y mente. Todo eso se nos hace cada vez moneda más corriente a muchos de nosotros y con esto no estoy diciendo cosas nuevas. Todos somos cómplices de esta realidad.

Pero lo que sí es algo nuevo y lamentable a mi entender es que “la persona que va a recibir el trato” o sea nuestro prójimo en ese momento, ya sabe a que atenerse, ya no se sorprende si no somos tan amables. Nuestro prójimo ya va como preparado para ese trato al estilo finales del siglo 20 y comienzos del siglo 21.
Y sino hagan una simple prueba. Tomen del brazo una anciana para ayudarla a cruzar la calle o para llevar sus bolsas del supermercado y ella seguramente va a pensar: “¿ Y este muchacho que desea en realidad ¿ Querrá que le de algunas monedas, irá a salir corriendo con mis bolsas del supermercado ?”. Y estos son los ladrillos de una inmensa pared: La Humanidad.

Pues si así tratamos a nuestros hijos, si así tratamos a nuestra pareja, si así tratamos a nuestros compañeros de trabajo o clientes; entonces todo eso sumado es lo que vemos a diario en la vida misma y en la televisión. La violencia doméstica, los crímenes en las calles, la violencia en los estadios, en los conciertos de Rock. La intolerancia y la violencia entre países.

Estas son señales de que estamos llegando al final de la Humanidad como la conocemos. Cuando llegue ese día y nuestro Señor Jesucristo venga hacia nosotros montado en un caballo blanco. Debemos estar preparados a través de nuestros actos, de nuestra actitud cristiana durante toda nuestra vida. Comienzo diciéndomelo a mi mismo, arrepintiéndome y sintiéndome avergonzado de mis pecados.

Muchos de nosotros pensamos y sentimos que somos buenas personas porque hemos sido fieles a nuestra esposa, porque jugamos con nuestros hijos, porque les pagamos el colegio, les compramos ropa de moda y los nuevos juguetes que se ven en las vidrieras. Muchos de nosotros nos sentimos grandes seres humanos porque le dejamos una moneda al chico que está en la puerta del supermercado o porque le regalamos nuestra ropa vieja en desuso al que golpea nuestra puerta. Todo eso está muy bien pero no es suficiente.

Si ya se nos hace difícil cumplir con lo que dictan Los Diez Mandamientos entonces: Cuánto más deberemos esforzarnos para seguir las enseñanzas de nuestro amigo Jesús. Cuánto más tendremos que hacer el bien y pensar en el prójimo para ser elegidos por Él.



Libro "Tú me enseñas a volar" del Baterista Tito Faraut García. 
Publicado en el año 2010. Registrado en A.G.A.D.U. Montevideo.
Bateröz by Roberto "Tito" Faraut García. Baterista, Profesor, Autor, Clinician.

No hay comentarios.: